Aumenta el clamor por agua potable en el sector 30 de Mayo

Luis Franco Despradel, ciudadano: "El agua es necesaria; el agua es vida. ¿Por qué negarle el agua o obstruirla a este sector? Eso está muy mal."

Mientras el déficit en el suministro de agua potable continúa agobiando a diversas comunidades del país, los residentes del sector 30 de Mayo, ubicado en las inmediaciones de la Avenida Independencia, han alzado un enérgico grito de auxilio ante una situación que califican de "insostenible".

Un calvario de dos años

Con pancartas en mano y recipientes vacíos como símbolo de su desesperación, los vecinos de la calle Juan Pablo Duarte denunciaron que atraviesan una sequía forzada que ya se extiende por dos años. En ese sentido, el residente Arismendy Peguero señaló que la problemática radica en la obstrucción de las tuberías de la zona.

"A pesar de que cumplimos puntualmente con el pago del servicio, hoy en día no recibimos una sola gota de agua debido a la falta de mantenimiento en la red", enfatizó Peguero.

Vulneración de derechos fundamentales

Por otro lado, la indignación de la comunidad trasciende lo material, enfocándose en la violación de sus derechos básicos. Luis Franco Despradel, ciudadano afectado, subrayó que el acceso al líquido vital es una condición inalienable para la supervivencia humana.

"El agua es necesaria, el agua es vida. Resulta inaceptable que se le niegue u obstruya este recurso a todo un sector; esto es una falta grave", sentenció Despradel.

Burocracia sin soluciones

Asimismo, la comunidad manifestó su frustración ante la aparente indiferencia de las autoridades. Edgar Almonte, otro de los vecinos perjudicados, detalló que han agotado todas las vías institucionales sin éxito alguno. Pese a que se han remitido comunicaciones y sostenido reuniones con representantes de la CAASD y el diputado Maldonado desde abril de 2024, hasta la fecha las promesas de solución no se han materializado.

El alto costo de la escasez

Finalmente, la crisis ha derivado en un duro golpe a la economía familiar. Gladys Antonia Moya, ama de casa, denunció el abuso financiero al que son sometidos, teniendo que comprar tanques de agua por un costo de 1,500 pesos semanales.

"Yo pago mi factura religiosamente cada mes, pero el agua no llega. No es posible que, además del recibo, tengamos que sacrificar nuestro presupuesto para comprar agua a camiones privados", lamentó Moya.

Ante este panorama, el sector 30 de Mayo hace un llamado urgente a la dirección de la CAASD para que intervenga de manera inmediata, advirtiendo que no descansarán hasta que se restablezca el suministro de este recurso vital.