El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, llamó este jueves a sus socios internacionales a responder con firmeza a los recientes ataques rusos contra la infraestructura energética del país, que dejaron sin electricidad y calefacción a amplias zonas en pleno invierno.
Zelenski denunció que los bombardeos en las regiones de Dnipropetrovsk y Zaporiyia buscan afectar directamente a la población civil, al provocar cortes masivos de energía, agua y calefacción. A su juicio, estas acciones confirman que se trata de una ofensiva contra la vida cotidiana de los ucranianos y no solo de un conflicto militar.

El mandatario subrayó que los esfuerzos diplomáticos no deben servir de excusa para frenar el suministro de sistemas de defensa aérea y equipos destinados a proteger a la población. Aseguró que Ucrania mantiene contacto constante con sus aliados para lograr una respuesta internacional adecuada frente a estos ataques.
Las autoridades ucranianas informaron que se activaron todos los recursos disponibles para restablecer los servicios básicos. En Zaporiyia, el suministro eléctrico fue restablecido, mientras que en Dnipropetrovsk cientos de miles de hogares continúan afectados, aunque de manera gradual se ha ido recuperando la energía en varias comunidades.
De acuerdo con las empresas energéticas, cerca de medio millón de familias seguían sin electricidad en Dnipropetrovsk durante la tarde del jueves, pese a los avances registrados desde la noche anterior. Además, ocho minas de la región quedaron sin suministro eléctrico, lo que obligó a evacuar de forma preventiva a todos los trabajadores.