Productores de yuca amarga de Dajabón niegan escasez grave y atribuyen queja a disputa por precios

Gonzalo también denunció intentos de importar yuca desde Haití y enfatizó la necesidad de establecer precios justos para la sostenibilidad del casabe. Rechazó que la mano de obra haitiana sea el problema principal en la producción.

El presidente de los productores de yuca amarga de Dajabón, Pedro Gonzalo, llamó este lunes a El Sol de la Mañana para desmentir que exista una escasez grave de yuca amarga como denunció el presidente de la Asociación de Productores de Casabe de Monción, Paulino Peralta.

Gonzalo explicó que algunas de las preocupaciones planteadas por Peralta tienen parte de realidad, pero aclaró que no es cierto que la falta de yuca amarga sea tan crítica como se presentó. Según dijo, el problema principal está relacionado con el precio de compra y con el uso que algunos fabricantes hacen de la yuca dulce como complemento para producir casabe de consumo nacional.

El dirigente sostuvo que muchos casaberos utilizan yuca dulce cuando está barata en el mercado y la mezclan con yuca amarga para elaborar casabe destinado al consumo local. Sin embargo, aclaró que el casabe de exportación debe fabricarse completamente con yuca amarga, debido a los estándares de calidad exigidos.

Gonzalo afirmó que durante casi cinco años los productores vendieron la yuca amarga entre 400 y 500 pesos el quintal, precio que, según indicó, favorecía ampliamente a algunos fabricantes, quienes obtenían altos márgenes de ganancia.

Precio de la yuca amarga en Dajabón y Santiago Rodríguez

De acuerdo con sus declaraciones, en Dajabón y Santiago Rodríguez se está comprando la yuca amarga alrededor de 2,200 pesos el quintal, mientras que en zonas cercanas a Monción puede alcanzar los 2,500 pesos. Aseguró que hay disponibilidad de producto para este mes y que los productores pueden suplir miles de quintales, pero insistió en que algunos fabricantes no quieren pagar el precio actual.

“El problema es que algunos no quieren comprar al precio del mercado”, planteó Gonzalo, al señalar que el comportamiento del producto responde a la oferta y la demanda.

Sobre el señalamiento de que la falta de mano de obra haitiana estaría afectando la producción, Gonzalo reconoció que el trabajo agrícola depende en gran medida de obreros extranjeros, pero aseguró que ese no es el centro del problema actual.

El dirigente explicó que existen asociaciones de productores de yuca amarga en Santiago Rodríguez y Dajabón, y que también se trabaja en la formación de otra en Montecristi. Indicó que el objetivo es organizar la siembra por etapas, evitar la sobreproducción, garantizar rentabilidad para los agricultores y frenar el oportunismo de compradores que buscan imponer precios bajos.

Fabricantes han intentado traer yuca de Haití

También denunció que algunos fabricantes de Monción supuestamente han intentado traer yuca desde Haití para conseguir materia prima más barata, situación que, según afirmó, ha sido enfrentada con apoyo de autoridades locales y organismos agrícolas.

Gonzalo sostuvo que los productores no se oponen al diálogo con los fabricantes de casabe, pero reclamó acuerdos formales que permitan establecer precios de sustentación y garantizar abastecimiento sin perjudicar a quienes cultivan la yuca amarga.

Advertencia

El productor insistió en que el casabe es un producto histórico y cultural de gran valor para el país, pero advirtió que su sostenibilidad no puede descansar en la compra de yuca por debajo del costo real de producción.

Con sus declaraciones, Gonzalo presentó una versión distinta a la de Paulino Peralta: mientras los casaberos de Monción denuncian falta de materia prima y dificultades por la mano de obra, los productores de Dajabón aseguran que hay yuca amarga disponible, pero que el conflicto está en que algunos fabricantes quieren seguir comprándola barata.