Dominicano Waldo Cortés enfrenta a Derrick Lewis en la pelea más decisiva de su carrera en UFC

El dominicano Waldo Cortés-Acosta subirá este sábado 24 de enero al octágono de la UFC para disputar el combate más trascendental de su trayectoria profesional, cuando enfrente al veterano Derrick Lewis, uno de los nombres más emblemáticos en la historia de la división de peso pesado.

El duelo representa una prueba clave tanto para su futuro inmediato como para el crecimiento del MMA dominicano.

Cortés-Acosta llega al compromiso en el mejor momento de su carrera. Desde que obtuvo su contrato en el Dana White’s Contender Series, ha acumulado once peleas en la UFC, con un balance de nueve victorias y dos derrotas, incluyendo cuatro triunfos por nocaut.

Este desempeño lo ha posicionado como uno de los pesos pesados más consistentes de la organización en los últimos años.

La trayectoria del dominicano destaca por su carácter poco convencional. Antes de dedicarse de lleno a las artes marciales mixtas, fue jugador de béisbol profesional. Posteriormente, se coronó campeón de la LFA, una de las ligas más competitivas del circuito estadounidense, antes de consolidarse en la UFC, donde actualmente figura dentro del Top 5 de su división. A sus 34 años, atraviesa una etapa de plena madurez competitiva.

En la esquina opuesta estará Derrick Lewis, de 40 años, reconocido por su potencia y por ser uno de los máximos noqueadores en la historia de la UFC. Aunque su experiencia y capacidad para definir peleas con un solo golpe lo convierten en un rival peligroso, también enfrenta el desgaste propio de una extensa carrera. Este tipo de enfrentamientos suele servir como termómetro para medir a los contendientes emergentes frente a figuras consolidadas.

Desde el plano táctico, el combate exigirá precisión y control por parte de Cortés-Acosta. Su mayor fortaleza radica en el ritmo, la resistencia y la constancia a lo largo de los asaltos, mientras que el principal riesgo está en la explosividad de Lewis. La disciplina defensiva y la correcta ejecución del plan de pelea serán determinantes para neutralizar el poder del estadounidense.

El propio Cortés-Acosta ha reconocido la importancia de este desafío. Un triunfo ante Lewis lo colocaría en una posición privilegiada dentro de la división y lo acercaría a una eventual oportunidad por el título mundial, especialmente si logra una victoria convincente.

Más allá del resultado inmediato, el combate tiene un significado histórico para el deporte dominicano. Waldo Cortés-Acosta se perfila como un posible aspirante real al campeonato mundial de la UFC, una hazaña sin precedentes para el país. La pelea del 24 de enero no solo representa un reto personal, sino también una oportunidad para que la República Dominicana consolide su presencia en la élite de las artes marciales mixtas a nivel mundial.