
Recientemente, el Virus Nipah (NiV) ha acaparado la atención de los medios y de los expertos en salud global, y no es para menos, aunque su nombre no es tan común como el de la gripe o el COVID-19, este patógeno se encuentra en la lista de vigilancia debido a su alta tasa de letalidad y su potencial epidémico.
El Nipah es un virus zoonótico, es decir, se transmite de animales a humanos. Su anfitrión natural son los murciélagos fruteros del género Pteropus. La transmisión ocurre principalmente de las siguientes maneras:
La infección por Nipah es especialmente peligrosa porque afecta tanto al sistema respiratorio como al sistema nervioso central. Los síntomas suelen aparecer entre 4 y 14 días después de la exposición:
Para tranquilidad de todos, actualmente no hay casos registrados de Virus Nipah en Estados Unidos. Históricamente, los brotes se han limitado a regiones de Asia, particularmente en India, Bangladesh, Malasia y Singapur. Por lo tanto, el riesgo para el público en el continente americano sigue siendo muy bajo.
Si has oído sobre alertas o protocolos en aeropuertos de EE. UU., es importante entender su contexto. El sistema de salud estadounidense, a través de los CDC, mantiene una vigilancia activa no porque haya una epidemia local, sino por razones de prevención estratégica:
Es relevante aclarar que no estamos ante una pandemia global de Nipah; las alertas son una red de seguridad, no una señal de pánico.
El Dr. Alberto San Agustín advierte sobre la gravedad del virus Nipah, que ha causado el fallecimiento de un paciente en 48 horas y ha llevado a personal sanitario a cuidados intensivos. Aunque el virus tiene una letalidad alarmante, también presenta debilidades que pueden ser aprovechadas en su contra.
San Agustín detalla que los brotes en India y Bangladesh suelen empezar con la recolección de savia de palma, donde los murciélagos beben y contaminan el líquido. A diferencia de brotes anteriores donde el virus saltaba de murciélagos a cerdos y luego a humanos, la cepa actual puede transmitirse directamente entre humanos, particularmente en hospitales, a través del contacto con fluidos corporales.
La letalidad del virus se debe a su capacidad de dañar múltiples sistemas en el cuerpo. Utiliza una proteína llamada efrina B2, que se encuentra en las paredes de los vasos sanguíneos y en las neuronas. El ingreso del virus provoca la fusión de células, resultando en neumonía severa y encefalitis.
El Dr. San Agustín invita a mantener la calma, ya que, aunque los medios hablan de una posible pandemia, no existe una vacuna ni un tratamiento específico aprobado para el virus Nipah. La única defensa viable es la prevención.
Finalmente, aunque el virus Nipah representa una amenaza seria, es relativamente raro. San Agustín también aconseja estar atentos a otros peligros cotidianos que pueden afectar nuestra salud, como la inflamación silenciosa, y ofrece consejos para proteger nuestras neuronas.