
El Gobierno de Venezuela rechazó el pronunciamiento de la Organización de los Estados Americanos (OEA) sobre el proceso de selección del fiscal general y del defensor del pueblo, al considerar que el organismo no tiene autoridad para opinar sobre asuntos internos.
El canciller Yván Gil afirmó que el país no forma parte de la OEA, por lo que calificó como inapropiado cualquier posicionamiento externo en torno a decisiones institucionales nacionales.
Asimismo, agregó: “Venezuela continuará su curso de autodeterminación, derecho inalienable de su pueblo”.
La reacción surge luego de que el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, señalara que las autoridades venezolanas deben garantizar estándares de transparencia, mérito y participación ciudadana en las designaciones.
El proceso de selección inició tras las renuncias de Tarek William Saab y Alfredo Ruiz, y ha recibido decenas de postulaciones para ambos cargos.
No obstante, organizaciones han advertido sobre la falta de reglas claras, al señalar que no se han divulgado criterios de evaluación ni cronogramas del proceso.
El tema se produce en un contexto de debate institucional, luego de decisiones legislativas y judiciales recientes que han generado cuestionamientos sobre la independencia y transparencia en el país.