
En un ambiente marcado por la fe, la emoción y la cautela, venezolanos residentes en la provincia de Santiago participaron la noche de este sábado en una misa de acción de gracias luego de la captura y extradición a Estados Unidos del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
La eucaristía fue celebrada como un acto de oración por la paz y el futuro de Venezuela, país que atraviesa una profunda crisis política, social y económica, situación que ha obligado a millones de ciudadanos a emigrar.
La misa fue oficiada por el párroco Regino Collado, de la Arquidiócesis de Santiago, quien exhortó a los presentes a mantener la fe y la esperanza en medio de la incertidumbre que vive la nación sudamericana.
Durante la actividad, Carolina Martínez, presidenta de la Asociación de Venezolanos en Santiago, expresó que las informaciones han impactado profundamente a la diáspora, aunque aseguró que se trata de un acontecimiento largamente esperado.
“El tiempo de Dios es perfecto. Fue en la madrugada cuando se pudo completar esta extracción de uno de los miembros de la narcodictadura”, afirmó.
Martínez relató que las primeras señales del operativo llegaron desde Caracas, donde familiares comenzaron a escuchar detonaciones y movimientos aéreos.
Indicó que, mientras en la capital la situación se percibía con mayor claridad, en el interior del país la información era limitada. Aseguró además que no se reportaron daños a residencias, ni víctimas civiles, ya que las acciones se habrían concentrado en instalaciones estratégicas.
Sobre el sentir del pueblo venezolano, señaló que predomina la esperanza luego de años de represión, escasez y separación familiar. Agregó que muchos venezolanos en el exterior desean regresar para contribuir a la reconstrucción del país cuando se produzca un cambio político definitivo.
En ese mismo contexto, Paul Galván, vicepresidente de la Asociación de Venezolanos en Santiago a nivel mundial, llamó a la prudencia al advertir que dentro de Venezuela aún persiste un clima de persecución.
“Quizás fuera del país se ve más celebración, pero en Venezuela la gente tiene que cuidarse. Hasta por un mensaje de WhatsApp que no esté acorde con el narcorégimen, las personas eran apresadas, y todavía hay muchos presos políticos”, expresó.
Galván afirmó que, aunque el proceso apenas comienza, representa “el inicio del fin” del actual sistema de poder. “El ícono, la cabecilla de toda esta trama, ya cayó, y lo demás irá cayendo como fichas de dominó”, sostuvo.
Asimismo, defendió el apoyo internacional recibido por la causa venezolana, al considerar que el pueblo no pudo liberarse por sí solo del régimen. “Necesitábamos ayuda y Estados Unidos la está brindando. Si esto tiene un costo económico más adelante, que seguramente lo tendrá, Venezuela tiene con qué pagarlo”, manifestó.
Los organizadores agradecieron al Gobierno dominicano por el respaldo brindado y reiteraron el llamado a la oración, la paciencia y la unidad, insistiendo en que no es tiempo de celebraciones, sino de acompañar el proceso con responsabilidad y esperanza.