
El analista de fútbol Jorge Rolando Bauger destacó el impacto de la tecnología en el fútbol moderno, al referirse a las decisiones arbitrales durante el Mundial, especialmente en el partido entre Croacia y Portugal, donde la intervención del sistema de asistencia arbitral volvió a ser determinante en la anulación de una jugada clave.
Bauger señaló que la tecnología en el fútbol actual “puede controlar nuestras emociones”, al generar cambios inmediatos en la percepción del juego, primero con la celebración de un gol y luego con su anulación tras la revisión del VAR, lo que modifica por completo el desarrollo emocional del partido.
En su análisis, el experto explicó que el uso del VAR y los sensores en el balón han convertido el arbitraje en un proceso más preciso, reduciendo el margen de error humano, aunque también generando frustración en jugadores y aficionados por la interrupción del flujo natural del juego.
El comentarista recordó que las definiciones por penales no siempre formaron parte del fútbol moderno. Explicó que antes de su implementación, los partidos empatados podían resolverse con criterios variables, incluyendo partidos de desempate o incluso sorteos, como ocurrió en eliminatorias históricas donde se utilizó el azar para decidir clasificados.
Bauger mencionó que fue a partir del Mundial de 1982 cuando se consolidó el uso de los penales como método oficial de desempate en fases decisivas, debido a la expansión del torneo y la necesidad de ajustar el calendario competitivo.
El analista describió el penal como una situación de máxima presión, donde el portero enfrenta una desventaja estructural frente al ejecutante, considerando la distancia, el tamaño de la portería y la precisión del disparo.
Afirmó que el momento previo al cobro del penal es una carga emocional extrema, donde la concentración y el control mental resultan determinantes, convirtiendo esta acción en uno de los instantes más intensos del fútbol moderno.