
Los fumadores que utilizaron cigarrillos electrónicos con nicotina registraron una tasa de abandono del tabaco más de tres veces superior a la observada entre quienes recibieron dispositivos idénticos sin nicotina, según un ensayo clínico publicado el 19 de mayo en JAMA Network Open.
La investigación incluyó a 104 adultos fumadores, divididos de manera aleatoria en dos grupos de 52 participantes. Después de seis semanas, 19 personas del grupo que utilizó vapeadores con 5 % de nicotina dejaron de fumar, frente a seis participantes del grupo que recibió dispositivos sin nicotina.
Las cifras representan tasas de abstinencia de 36.5 % y 11.5 %, respectivamente. Al dividir ambos porcentajes, el resultado indica que el abandono del cigarrillo fue aproximadamente 3.17 veces más frecuente entre quienes utilizaron el dispositivo con nicotina durante el período estudiado.
Los investigadores también encontraron una reducción en la exposición a determinados tóxicos producidos por la combustión del tabaco. Sin embargo, aclararon que el estudio fue realizado en un solo centro médico, tuvo una duración corta y no permite determinar los efectos sanitarios del vapeo a largo plazo.

El ensayo fue realizado en un centro académico de Pensilvania con adultos que fumaban más de cuatro cigarrillos diarios y manifestaron interés en cambiar completamente el tabaco combustible por un cigarrillo electrónico basado en cápsulas y sales de nicotina.
Durante seis semanas, un grupo recibió dispositivos con una concentración de 5 % de nicotina, mientras el otro utilizó vapeadores con apariencia idéntica, pero sin esa sustancia. La investigación fue diseñada como un ensayo aleatorizado, controlado con placebo y de doble ciego.
Además de verificar cuántas personas dejaron los cigarrillos, los científicos midieron el monóxido de carbono exhalado, la cantidad de cigarrillos consumidos diariamente y distintos biomarcadores relacionados con la exposición a compuestos tóxicos del tabaco.
El grupo que utilizó nicotina presentó una reducción de la exposición a algunas sustancias dañinas, aunque la diferencia en el principal biomarcador evaluado, conocido como NNAL y relacionado con un carcinógeno específico del tabaco, no fue estadísticamente significativa después de ajustar determinadas variables iniciales.
La investigadora principal, Jessica Yingst, de la Facultad de Medicina de Penn State, explicó que los resultados podrían ser relevantes para fumadores adultos que no han conseguido abandonar el cigarrillo mediante los tratamientos disponibles y que buscan sustituir completamente el tabaco combustible.
Los resultados no significan que los cigarrillos electrónicos sean inocuos. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos advierten que ningún producto de tabaco es seguro y que los aerosoles de los vapeadores pueden contener nicotina, partículas finas y sustancias potencialmente perjudiciales.
La Administración de Alimentos y Medicamentos señala que cambiar completamente de los cigarrillos tradicionales a los electrónicos puede reducir la exposición de un fumador adulto a numerosas sustancias químicas dañinas, pero mantener simultáneamente ambos productos puede conservar o añadir riesgos para la salud.
La nicotina continúa siendo altamente adictiva y representa un riesgo especial para adolescentes, mujeres embarazadas y fetos en desarrollo. Por esa razón, las autoridades sanitarias sostienen que los jóvenes, las personas que nunca han fumado y quienes no consumen tabaco no deben comenzar a vapear.
Los investigadores subrayaron que el ensayo evaluó únicamente una intervención de seis semanas, por lo que serán necesarios estudios más amplios y prolongados para determinar si la abstinencia se mantiene, si los participantes dejan posteriormente los vapeadores y cuáles son los efectos sanitarios del uso continuado.
Las personas que intentan abandonar el tabaco deben consultar con un profesional sanitario sobre las alternativas disponibles. La FDA reconoce tratamientos de reemplazo de nicotina y medicamentos como vareniclina y bupropión, cuya utilización puede combinarse con orientación conductual.