Unos 1,500 viajeros afectados en Colombia tras alerta aérea emitida por EE. UU. sobre Venezuela

La Aerocivil de Colombia reforzó la vigilancia aérea y coordinó una reunión regional para mitigar el impacto de las cancelaciones debidas al deterioro de seguridad aérea en la región venezolana.

Unas 1,500 personas resultaron afectadas en Colombia luego de que la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) emitiera un aviso internacional instando a los vuelos comerciales a extremar la precaución al sobrevolar Venezuela y el sur del mar Caribe, informaron este lunes las autoridades colombianas.

Cancelaciones en Bogotá y decisiones autónomas de aerolíneas

La Aeronáutica Civil (Aerocivil) explicó que las aerolíneas que operan entre Colombia y Venezuela tomaron medidas preventivas para proteger la seguridad de los pasajeros, lo que provocó múltiples cancelaciones, especialmente en Bogotá.

La medida se tomó luego de que la FAA advirtiera el viernes sobre “el deterioro de las condiciones de seguridad y el incremento de la actividad militar” en torno a Venezuela, lo que eleva el riesgo para las aeronaves que operan en esa región.

Latam Airlines, una de las principales aerolíneas de América Latina, suspendió sus vuelos programados para domingo y lunes entre Bogotá y Caracas. Avianca también canceló desde el sábado sus dos vuelos diarios entre ambas capitales.

No obstante, compañías como Satena y Wingo han mantenido sus operaciones regulares hacia Venezuela, de acuerdo con la Aerocivil.

Colombia refuerza la vigilancia aérea y coordina respuesta regional

Ante la alerta estadounidense, las autoridades colombianas señalaron que reforzaron la vigilancia, el control y las comunicaciones para asegurar la prestación segura del tránsito aéreo en el espacio aéreo nacional.

Además, la Aerocivil convocó para este lunes una reunión con autoridades de aviación de la región y aerolíneas afectadas para coordinar medidas de mitigación y avanzar en la normalización de operaciones lo antes posible.

La cancelación de vuelos surge en medio del despliegue militar estadounidense ordenado desde agosto por el presidente Donald Trump en el mar Caribe, oficialmente bajo el argumento de combatir el narcotráfico. Sin embargo, el gobierno de Nicolás Maduro considera este movimiento una “amenaza” de invasión y un intento de impulsar un “cambio de régimen” en Venezuela.