La Unión Europea (UE) ha iniciado una investigación formal sobre X, la plataforma de redes sociales de Elon Musk, tras las denuncias de que su chatbot de inteligencia artificial, Grok, permitió la difusión de imágenes deepfake sexualizadas no consensuadas.
El foco de la investigación se centra en el uso de Grok para generar imágenes de personas reales, principalmente mujeres, con bikinis transparentes o ropa reveladora. Algunos de los contenidos incluso podrían involucrar a menores de edad, según informaron las autoridades europeas, lo que ha provocado reacciones y advertencias por parte de varios gobiernos.
“La materialización de estos riesgos expone a los ciudadanos de la UE a daños graves”, señaló la Comisión Europea. Los reguladores evaluarán si X cumple con la Ley de Servicios Digitales, que exige a las plataformas proteger a los usuarios frente a contenido ilegal o dañino.
En respuesta, la compañía aseguró que mantiene un “compromiso firme con la seguridad en X” y que aplica “tolerancia cero ante la explotación sexual infantil y el contenido sexual no consensuado”. Asimismo, se indicó que la plataforma restringirá la creación de imágenes de personas con ropa reveladora, aunque solo en los países donde esto sea legal.