Estupefacción este viernes por la mañana en Villefranche-de-Rouergue, por increíble que parezca, poco antes del amanecer un transeúnte descubrió un cachalote de unos quince metros de largo varado en el muelle del Temple, cerca del puente viejo.
En el evento de ayer, la presencia de los asistentes fue increíble. La organización se encargó de que todo estuviera en su lugar y que los invitados se sintieran cómodos. La conferencia comenzó a las 10:00 a.m. y contó con la participación de expertos en el tema.
El Dr. Juan Pérez fue uno de los ponentes principales y su presentación fue muy aclamada por el público. Además, se realizaron varias actividades interactivas que permitieron a los asistentes involucrarse más en el tema. La retroalimentación recibida fue muy positiva y se espera que se realicen más eventos de este tipo en el futuro.
En su sitio web y en las redes sociales, la ciudad también compartió imágenes de esta “presencia increíble”. Precisó que los servicios técnicos y la policía municipal habían establecido un dispositivo de seguridad. Además, indicó que a las 8:00 de la mañana “ya había científicos en el lugar intentando comprender la situación, ante la presencia de numerosos curiosos”.
Publicaciones que, por supuesto, fueron ampliamente compartidas por los internautas, la mayoría de ellos con tono divertido, aludiendo a un supuesto “hackeo” del sitio web del ayuntamiento o a un “1 de abril” adelantado o retrasado.
Pero los habitantes de la cuarta ciudad del departamento (unos 11,500 habitantes) no tardaron en descubrir la verdad. Algunos habían visto llegar al animal en un camión plataforma y las riberas ya estaban cerradas desde el día anterior en ese lugar para recibir la obra.
El proyecto está impulsado por la asociación Derrière le Hublot, en colaboración con el ayuntamiento. Sin embargo, la autoría corresponde al colectivo de artistas de Amberes (Bélgica) Captain Boomer, quienes no realizan este tipo de “varamientos” por primera vez. Este cachalote ya había sido visto en París y Rennes hace algunos años.
La instalación también ha recorrido ciudades como Varsovia (Polonia), Londres (Reino Unido), Madrid (España) y Adelaida (Australia). No obstante, esta es la primera vez que llega a una ciudad francesa del tamaño de Villefranche-de-Rouergue.
La estatua, elaborada en fibra de vidrio, permanecerá sobre el muelle durante algún tiempo. Y los supuestos científicos presentes son en realidad artistas. El objetivo es conmover y, al mismo tiempo, crear conciencia sobre la destrucción del medio ambiente, la desaparición de especies y el peligro que enfrentan los hábitats naturales.