
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó la presión sobre los legisladores republicanos para lograr la aprobación de la ley SAVE America, una iniciativa que obligaría a presentar una prueba de ciudadanía estadounidense y un documento oficial con fotografía para poder votar en las elecciones federales.
La propuesta, considerada una de las principales prioridades del mandatario de cara a las elecciones de medio mandato, ya fue aprobada por la Cámara de Representantes, pero permanece estancada en el Senado por falta de los votos necesarios.
Proyecto genera debate sobre el acceso al voto
La iniciativa ha provocado un amplio debate debido a que Estados Unidos no cuenta con un documento nacional de identidad y cada estado establece sus propios mecanismos para verificar la identidad de los votantes.
Mientras 36 estados exigen una identificación con fotografía, otros permiten métodos alternativos, como declaraciones juradas.
Los demócratas y organizaciones defensoras de los derechos civiles sostienen que la ley podría dificultar el acceso al voto de millones de ciudadanos al exigir que los electores presenten personalmente documentos que acrediten su ciudadanía y eliminar opciones de inscripción por internet o correo.
Defensores alegan mayor seguridad electoral
Los impulsores de la propuesta aseguran que fortalecerá la integridad del sistema electoral y reducirá el riesgo de fraude en los comicios.
Sin embargo, sus críticos sostienen que el fraude electoral en Estados Unidos es poco frecuente. Datos de la Heritage Foundation registran alrededor de 1,100 casos de fraude electoral en varias décadas, incluidos 99 casos de personas no ciudadanas votando.
Asimismo, un estudio del Brennan Center identificó apenas 30 posibles casos de voto de personas no ciudadanas entre 23.5 millones de sufragios analizados durante las elecciones de 2016.