
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su opción preferida frente a Irán sería tomar el control de su petróleo y no descartó ocupar la isla de Jarg, principal terminal de exportación de crudo.
Señaló que existen múltiples opciones militares y económicas, aunque reconoció que una intervención implicaría presencia prolongada.
Las declaraciones surgen en medio de una creciente escalada en Oriente Medio, con aumento de tropas estadounidenses y tensiones con Teherán, que sospecha de un posible ataque terrestre. La situación podría afectar tanto la economía iraní como el mercado energético global.
La isla de Jarg concentra la mayor parte de las exportaciones de crudo de Irán, por lo que su control tendría un fuerte impacto tanto en la economía iraní como en el mercado energético global.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó el sábado del despliegue del buque de ataque anfibio USS Tripoli, con 3.500 efectivos adicionales, «además de aeronaves de transporte y combate, así como unidades anfibias de ataque y tácticas».