El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó la imposición inmediata de un arancel del 25 % a las importaciones de determinadas categorías de semiconductores y chips, como parte de una estrategia para fortalecer la industria tecnológica nacional.
De acuerdo con un comunicado publicado este miércoles en el sitio web de la Casa Blanca, el gravamen no se aplicará cuando los chips se importen para apoyar directamente el desarrollo de la cadena de suministro tecnológica estadounidense.
La medida incluye, además, la creación de un programa de recompensas financiado con los ingresos de los aranceles, destinado a empresas que inviertan en la producción de semiconductores dentro del propio territorio estadounidense.
El Gobierno explicó que actualmente Estados Unidos fabrica apenas alrededor del 10 % de los chips que consume, lo que considera un riesgo para la seguridad nacional y la estabilidad económica del país.
Según el documento oficial, “las cantidades y circunstancias de las importaciones de semiconductores, los equipos necesarios para su fabricación y los productos derivados representan una amenaza para la seguridad nacional y la economía”, argumento que sustenta la decisión.