
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó a sus asesores que contempla un ataque selectivo contra Irán y que, si esa acción inicial o la vía diplomática no logra que Teherán abandone su programa nuclear, considerará una ofensiva de mayor escala en los próximos meses.
De acuerdo con personas informadas sobre las deliberaciones, el mandatario señaló que un primer ataque dirigido podría ser parte de la estrategia para presionar al liderazgo iraní. Sin embargo, dejó claro que si esa medida no produce el resultado esperado, su administración evaluaría una acción mucho más amplia.
Según la información publicada, Trump explicó que el objetivo sería forzar cambios sustanciales en la postura de Irán respecto a su programa nuclear. En caso de que la diplomacia o una operación inicial limitada no surtan efecto, el presidente estaría dispuesto a avanzar hacia una ofensiva mayor.
Las fuentes citadas indicaron que esta eventual acción ampliada estaría orientada a debilitar significativamente a los líderes iraníes, en un contexto de tensiones persistentes entre ambos países.
El planteamiento forma parte de discusiones internas dentro del equipo presidencial, donde se analizan distintas alternativas frente a la situación con Irán. No se ha anunciado una decisión definitiva ni un calendario específico para una eventual operación.
La posibilidad de una acción militar, ya sea limitada o de mayor envergadura, se produce en medio de un escenario geopolítico complejo, en el que las negociaciones diplomáticas y las medidas de presión continúan siendo parte del debate estratégico en Washington.