El expresidente estadounidense Donald Trump (2017-2021) afirmó que si no hubiera girado la cabeza cuando le dispararon el pasado sábado en un mitin en Pensilvania estaría muerto.
«Si no hubiera movido la cabeza en ese último incidente, la bala del asesino habría entrado perfectamente y yo no estaría aquí esta noche, no estaríamos juntos», apuntó el ya candidato a la presidencia estadounidense, en un emotivo relato sobre lo sucedido que, apuntó, no contará más porque es «muy doloroso» para él.
Su primera intervención pública desde que le dispararon un intento de asesinato el sábado durante un mitin en Butler (Pensilvania) y sus palabras coronaron la Convención Nacional Republicana, que el lunes había confirmado su nominación electoral y la de su «número dos», el senador por Ohio J.D. Vance.
El expresidente estadounidense Donald Trump (2017-2021) aceptará este jueves su nueva nominación como candidato republicano a la Casa Blanca con su primer discurso público tras víctima de un intento de asesinato el sábado.
La convención nacional que su partido celebra en Milwaukee desde el lunes y hasta hoy lo tiene todo preparado: el magnate neoyorquino acudió la víspera al podio para situarse sobre el escenario y tener controlada la posición de las cámaras, y cientos de globos rojos, azules y blancos cuelgan ya del techo a la espera de soltados en el gran final de fiesta.
En estos cuatro últimos días Trump ha ido a la tribuna del estadio Fiserv para presenciar las intervenciones de otras figuras del partido y de miembros de su propia familia. Entre ellos su hijo Donald Trump Jr., la hija de este, Kai Madison, de 17 años, y su prometida, Kimberly Ann Guilfoyle.