
EFE.- El Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, ha destinado más de 250 millones de dólares para financiar programas de cooperación entre el Departamento de Seguridad Nacional y departamentos de policía local.
Bajo los llamados modelos de ‘Task Force’, el Gobierno da la potestad e incentiva a las autoridades locales a arrestar migrantes, según datos publicados por la organización FWD.us.
En total, 976 departamentos de policía en todo el país han firmado este tipo de acuerdos con el Gobierno federal, que ha desembolsado más de 100.000 dólares por departamento, con un bono adicional de 7.500 por cada agente de policía que entre en el programa.
Este tipo de acuerdos financieros, señaló la vicepresidenta de política de justicia penal de FWD.us, Felicity Rose, «incentiva el sesgo racial en la actuación policial y los arrestos por delitos menores».
Cuando se anunció la iniciativa, en septiembre del 2025, Seguridad Nacional aseguró que ayudaría a arrestar y deportar a «lo peor de lo peor, incluyendo asesinos, miembros de pandillas, violadores y terroristas».

Sin embargo, bajo el Gobierno de Trump, más de un 70 % de las personas que están retenidas en centros de detención para migrantes no han sido condenadas por ningún crimen y los que sí tienen sentencias, son en su mayoría por delitos menores, incluyendo violaciones de tráfico, según datos del centro TRAC de la Universidad de Syracuse.
Y es que, según documentos internos de ICE, filtrados en marzo por el periodista independiente Ken Klippenstein, los agentes de policía que participen en el programa solo empiezan a recibir los bonos extra cuando arrestan a su primer migrante.