Trump cuestiona el uso de Tylenol y lo vincula con el autismo 

La farmacéutica Kenvue Inc. defiende la seguridad de Tylenol, mientras expertos indican que no hay evidencia concluyente de riesgos. Analistas creen que la lealtad del consumidor mitigará el impacto de las declaraciones.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió esta semana contra el uso de Tylenol, sugiriendo una supuesta relación entre el medicamento y el autismo, pese a que la evidencia científica no respalda tal afirmación.

 Durante una conferencia en la Casa Blanca, repitió en varias ocasiones la recomendación de que las mujeres embarazadas no lo consuman y pidió a las madres evitar su uso en bebés.

El señalamiento generó un nuevo desafío para uno de los analgésicos y antipiréticos más utilizados en el mundo.

Tylenol, conocido también como acetaminofén o paracetamol, ya ha enfrentado demandas en tribunales estadounidenses bajo la misma acusación y tiene un historial de crisis, como el recordado caso de envenenamientos con cianuro en la década de 1980 que obligó a un retiro masivo de productos.

Aunque algunos estudios han planteado la posibilidad de un vínculo entre el consumo del fármaco durante el embarazo y el riesgo de autismo, gran parte de la literatura científica no ha encontrado evidencias concluyentes.

Expertos en salud señalan que los resultados disponibles no permiten establecer una relación causal y que el medicamento continúa siendo considerado seguro bajo supervisión médica.

La farmacéutica Kenvue Inc., fabricante de Tylenol, rechazó las declaraciones de Trump y defendió la seguridad de su producto, que ha estado en el mercado desde la década de 1950.