El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dispuso este viernes el pago a los trabajadores del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afectados por el cierre parcial del organismo, que se ha extendido por casi cincuenta días ante la falta de acuerdo en el Congreso sobre su presupuesto.
La medida fue oficializada mediante una orden ejecutiva que permitirá remunerar a más de 35.000 empleados de agencias como la Guardia Costera, FEMA y la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad.
La paralización del DHS inició el 14 de febrero debido a desacuerdos entre demócratas y republicanos en torno al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Este cierre se convirtió en el más largo registrado, superando el anterior de 43 días ocurrido también durante la actual administración.
“Este trato insensible hacia los empleados del DHS debe terminar para garantizar que Estados Unidos no sea vulnerable a amenazas de seguridad y mantenga su preparación para responder a emergencias”, dijo Trump en el memorando emitido antes de la firma.
La falta de pagos provocó ausencias laborales, especialmente en la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), generando largas filas y retrasos en aeropuertos. Ante esta situación, se ordenó el despliegue de agentes del ICE para apoyar las operaciones.
La semana anterior, el mandatario ya había aprobado el pago para empleados de la TSA, también bajo la estructura del DHS, en un intento por mitigar los efectos del cierre.