
El presidente Donald Trump anunció el sábado que, a partir del lunes, ordenará a los agentes federales de inmigración intervenir directamente en la seguridad de los aeropuertos, a menos que los demócratas aprueben un proyecto de ley destinado a financiar al Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
A través de varias publicaciones en redes sociales, Trump primero lanzó la advertencia y luego informó que ya había planificado el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en los aeropuertos si continuaba el estancamiento legislativo en el Congreso. Este anuncio se produce en medio de un cierre parcial del gobierno, que ha generado largas filas y retrasos en los controles de seguridad en algunos de los aeropuertos más concurridos del país.
El mandatario republicano indicó que el ICE llevaría a cabo la ofensiva migratoria del gobierno directamente en los aeropuertos, asegurando que serían arrestados “todos los inmigrantes ilegales”. En sus mensajes, Trump escribió:
“Espero desplegar al ICE el lunes, y ya les he dicho: ‘PREPÁRENSE’. ¡NO MÁS ESPERAS, NO MÁS JUEGOS!”
y lo hizo mientras pasaba el fin de semana en Florida.
La medida parece formar parte de un intento deliberado de ampliar el control migratorio, un tema que ha generado fuertes fricciones en el Congreso. Los demócratas han advertido que se opondrán a la financiación del DHS a menos que se implementen cambios tras una operación realizada en Minnesota, que derivó en tiroteos mortales de dos manifestantes. Entre sus exigencias figuran una mejor identificación para los agentes federales, un nuevo código de conducta para las agencias de seguridad y un mayor uso de órdenes judiciales.
La operación en Minnesota estaba vinculada parcialmente a denuncias de fraude relacionadas con residentes somalíes. Trump señaló que los agentes del ICE que se desplegarán en los aeropuertos se centrarán en arrestar a inmigrantes somalíes en situación irregular, reiterando sus críticas a este grupo al afirmar que “destruyeron por completo” el estado de Minnesota.
“Si los demócratas no permiten una seguridad justa y adecuada en nuestros aeropuertos y en otras áreas del país, el ICE hará el trabajo mejor que nunca”, sostuvo el presidente.
Trump no detalló cómo se integraría el ICE con la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), que es la encargada de revisar a los pasajeros y el equipaje en busca de objetos peligrosos. La mayoría de los empleados de la TSA son considerados esenciales y siguen trabajando durante el cierre del gobierno, pero sin recibir pago, lo que ha provocado ausentismo y renuncias; al menos 376 empleados han dejado sus puestos desde que comenzó el cierre parcial el 14 de febrero.
El sábado, el Senado rechazó una moción de los demócratas que buscaba aprobar un proyecto de ley para reabrir la TSA y pagar a sus trabajadores. Los republicanos argumentan que es necesario financiar todas las áreas del DHS y no solo algunas. Un proyecto de ley para financiar el departamento no logró avanzar el viernes.
A pesar del estancamiento, se registraron avances en las conversaciones entre la Casa Blanca y los demócratas en los últimos días. Senadores de ambos partidos se reunieron a puerta cerrada con funcionarios del gobierno durante tres días consecutivos, y el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, calificó las reuniones como “productivas”.
El líder de la mayoría del Senado, John Thune, republicano de Dakota del Sur, urgió al grupo bipartidista a encontrar un acuerdo rápido, advirtiendo que, de no ser así, los problemas en los aeropuertos empeorarían rápidamente:
“Si ese grupo que se reúne no puede encontrar una solución muy rápido, las cosas van a empeorar y empeorar”, señaló Thune.