Un conflicto disciplinario en el Centro Educativo High Steps Bilingual School terminó con una decisión del Tribunal Constitucional (TC), que anuló la sanción impuesta a una estudiante de último grado de secundaria, la cual fue excluida de su ceremonia de graduación.
La controversia surgió cuando la alumna, según se detalla en la sentencia, profirió “improperios o palabras irrespetuosas contra las autoridades” del colegio. Como consecuencia, la dirección del centro educativo le impuso dos medidas disciplinarias: una calificación de 40 puntos en conducta y la prohibición de participar en el acto de investidura.

La madre de la estudiante interpuso una acción de amparo ante la Segunda Sala del Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes de Santo Domingo, solicitando la revocación de la prohibición.
El Tribunal Constitucional enfatizó que la graduación no es simplemente una festividad, sino que representa un "cierre" y la “culminación de una etapa” de más de 12 años en la vida de los estudiantes.
El centro educativo recurrió la decisión ante el Tribunal Constitucional, alegando violación de precedentes, falta de motivación y afectación a su potestad disciplinaria. Sin embargo, el TC desestimó el recurso, ratificando la sentencia de amparo y validando la intervención judicial en defensa de los derechos fundamentales de la estudiante.
El tribunal reafirmó que el interés superior del niño es un principio transversal que debe guiar todas las decisiones relacionadas con los estudiantes, tanto en el ámbito público como privado.