
El 29 de febrero, fecha que aparece en el calendario cada cuatro años, es un día con mala prensa. Por algo existe un refrán popular que reza: “Año bisiesto, año siniestro”. Y el asunto va más allá de que, justo cuando los bolsillos flaquean, sumar un día más al mes parece una broma de mal gusto.
1616 fue un año oscuro para las letras universales. El inglés William Shakespeare y el español Miguel de Cervantes Saavedra murieron en un año bisiesto. Siempre se dijo que ambos fallecieron el 23 de abril. Sin embargo, en Inglaterra, que adoptó el calendario gregoriano recién en 1725, aseguran que el llamado Bardo de Avon, según la forma actual de contar los días, dejó este mundo un 3 de mayo.
Pasó un siglo, y en Francia, un ladrón llamado Nicolás Pelletier dejó su nombre impreso en la historia y su testa en una cesta. 1792 fue el año que se inauguró la guillotina. Es probable que, junto a la silla eléctrica, sean las más terribles máquinas utilizadas en las ejecuciones. Recién se dejó de usar en 1977, luego del ajusticiamiento de un inmigrante tunecino llamado Hamida Djandoubi, condenado por torturar y asesinar a su novia. En casi 200 años, la guillotina hizo rodar las cabezas de 16.594 reos.
El ejército imperial de Napoleón Bonaparte, que arrollaba a sus enemigos en los campos de batalla europeos, tuvo su freno en 1812, cuando perdió 600 mil combatientes en su fallido intento de conquistar Rusia. Entre las tropas enemigas y uno de los más crudos inviernos de ese siglo, los franceses sufrieron una de las más desastrosas campañas militares de la historia. Para dar una idea del fracaso, apenas 58 mil hombres regresaron con vida. A partir de entonces -y como sucedió con Hitler en el siglo XX-, el apogeo napoleónico en Europa se diluyó. Al poco tiempo, el Corso fue derrotado en forma definitiva en Waterloo y luego enviado a su exilio final en la isla de Santa Helena.
1912 está marcado por la tragedia del Titanic, el orgulloso transatlántico de la compañía White Star Line de Liverpool, Inglaterra. Durante el transcurso de su viaje inaugural desde Southampton hacia Nueva York chocó contra un iceberg. Entre el 14 de abril y la madrugada del 15, se hundió en las aguas heladas del Atlántico Norte. A bordo viajaban 2223 personas. 1514 de ellas murieron.
Charles Lindberg es uno de los estadounidenses que habitan el Olimpo de héroes de ese país luego de ser el primer piloto de avión que cruzó el océano Atlántico sin escalas. En 1932, su pequeño hijo Charles Augustus, de apenas 20 meses de vida, fue secuestrado. Lo arrancaron de su cuna en circunstancias misteriosas y masacrado a golpes en la cabeza hasta la muerte. El cuerpo de la criatura fue hallado dos meses después cerca de su casa. Dos años más tarde, Bruno Richard Hauptmann fue hallado culpable y condenado a morir en la silla eléctrica. Lo ejecutaron el 3 de abril de 1936, en otro año bisiesto.
Guerra entre hermanos
También en 1936 comenzó uno de los conflictos armados más sangrientos del siglo XX. En España, el fascista Francisco Franco se sublevó contra el gobierno civil de la llamada Segunda República. La Guerra Civil Española entre falangistas y republicanos fue un banco de prueba para el armamento que luego se usó en la Segunda Guerra Mundial. Franco recibió el apoyo del régimen nazi de Adolf Hitler y los fascistas italianos de Mussolini. Los republicanos, a su vez, contaron con el apoyo de la Unión Soviética. En los combates, que se extendieron por dos años y ocho meses, murieron 500 mil españoles. La dictadura de Franco, el vencedor de la contienda, duró hasta 1975.
Los nazis, quienes dominaban el terror en Europa desde un año antes, cuando comenzaron la Segunda Guerra Mundial, construyeron en 1940 el campo de exterminio de Auschwitz, el más espantoso símbolo del horror del siglo XX. Lo erigieron en Oswiecim, a 43 kilómetros de Cracovia, en una Polonia arrasada por las tropas de Hitler. Parte de una red de centros de detención y muerte, allí fueron enviadas un millón trescientas mil personas, de las que asesinaron a un millón cien mil. El 90% de ellas, judías. En la actualidad se levanta uno de los más estremecedores monumentos a la memoria.
El 30 de enero de 1948 en Nueva Delhi, India, Nathuram Godse, un hinduista de derecha, asesinó de un disparo a Mahatma Gandhi, uno de los líderes de la independencia de ese país, que abogaba por la no violencia.
El 4 de abril de 1968, el activista por los derechos de los afroamericanos en los Estados Unidos, Martin Luther King, fue asesinado de un disparo en la garganta por James Earl Ray, un ex convicto, sentenciado a 99 años de prisión por el hecho. El suceso, que conmovió al mundo, sucedió en uno de los balcones del Lorraine Hotel de Memphis, Tennessee. La familia de King no quedó conforme con la investigación, pero no tuvo éxito en encontrar al que, para ellos, sería el verdadero autor del crimen.