
El incendio forestal declarado el jueves en la provincia de Almería, en la comunidad autónoma de Andalucía, se convirtió en el más mortífero registrado hasta ahora en el sur de España. El balance provisional asciende a 12 fallecidos, ocho heridos y 19 personas desaparecidas, mientras continúan las labores de búsqueda y extinción.
Las autoridades investigan si el fuego se originó por la posible caída de un cable eléctrico en la localidad de Los Gallardos, una zona afectada por las altas temperaturas y las condiciones extremas que han favorecido la rápida propagación de las llamas.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, calificó la tragedia como una «auténtica ratonera», al explicar que la intensidad del incendio dejó a numerosas personas sin posibilidades de escapar a tiempo.
La dirección de Emergencias de Andalucía informó que entre las víctimas mortales figuran cuatro ciudadanos británicos que quedaron atrapados dentro de un vehículo. Otras siete personas perdieron la vida mientras intentaban huir del avance del fuego.
El consejero de la Presidencia de Andalucía, Antonio Sanz, explicó que varias víctimas habrían tomado rutas de escape improvisadas debido al espeso humo, una decisión que complicó aún más la situación. Agregó que la mayoría de los fallecidos podrían ser de nacionalidad extranjera.
Las autoridades sanitarias confirmaron que cuatro de los heridos presentan quemaduras de gravedad y serán trasladados en helicóptero al Hospital Virgen del Rocío, en Sevilla. Los otros cuatro permanecen ingresados en el Hospital Torrecárdenas de Almería con lesiones de menor consideración.
Mientras tanto, la Guardia Civil instaló un puesto especial en Garrucha para recibir denuncias de familiares, facilitar la identificación de desaparecidos y recopilar muestras que permitan acelerar las investigaciones.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) movilizó alrededor de 200 efectivos y 70 vehículos especializados para reforzar las labores de extinción y proteger a las comunidades amenazadas por el avance del incendio.
Los equipos de emergencia enfrentan un terreno especialmente complicado, con barrancos y zonas de difícil acceso que limitan el uso de maquinaria pesada. Además, el flanco derecho del incendio genera preocupación por su posible avance hacia áreas agrícolas, mientras el flanco izquierdo continúa muy activo.
El humo y las llamas obligaron a evacuar preventivamente varias localidades y complejos turísticos ubicados en la costa mediterránea, una región que durante esta época del año recibe miles de visitantes nacionales y extranjeros.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, así como los reyes Felipe VI y Letizia, expresaron su solidaridad con las víctimas y sus familias, además de reconocer el esfuerzo de los equipos de rescate que continúan combatiendo el incendio.
Este devastador siniestro se suma a la serie de incendios forestales registrados en las últimas semanas en España y Portugal, agravados por las intensas olas de calor y la sequía que afectan a la península ibérica.