
El experto en temas migratorios Gregorio Martínez, conocido como Toca Viajar, explicó este jueves las diferencias fundamentales entre castigo, delito y pérdida de confianza dentro del sistema migratorio de los Estados Unidos, conceptos que suelen generar confusión entre las personas que solicitan visas o procesos de residencia.
Martínez señaló que el castigo se produce cuando una persona incumple los tiempos o condiciones de su estatus migratorio. “Si alguien entra a Estados Unidos y es deportado, devuelto desde un aeropuerto, entra sin documentos o permanece más tiempo del permitido con una visa, automáticamente enfrenta un castigo”, explicó.
El especialista indicó que el perdón puede solicitarse tanto para procesos de residencia como para visas. “Ese perdón se pide directamente en ventanilla, con el cónsul, dependiendo del tipo de trámite que se esté realizando”, agregó.
En cuanto al delito, Martínez explicó que se trata de faltas migratorias graves, como el matrimonio por conveniencia para obtener documentos. “Si se descubre un fraude, la persona queda vetada de por vida y obligatoriamente tendrá que pedir un perdón cada vez que intente regularizar su estatus”, afirmó.
A diferencia del castigo, el delito no desaparece con el paso del tiempo. “El castigo se cumple, pasan los años y ya no hay que pedir perdón, pero el delito es permanente, toda la vida”, sostuvo.
Martínez también advirtió sobre una situación que considera aún más compleja: la pérdida de confianza del sistema migratorio. “Hay personas que ya no tienen castigo ni delito, pero perdieron la confianza del consulado y de los Estados Unidos”, explicó.
El experto concluyó que la diferencia entre estos conceptos radica en sus consecuencias a largo plazo. “El castigo se soluciona con un perdón, el delito también, pero la pérdida de confianza es la más difícil de revertir, porque el sistema no olvida el mal uso de una visa”, enfatizó.