
En los últimos meses, el término therian ha ganado visibilidad en redes sociales, especialmente entre adolescentes que comparten videos usando máscaras, colas y realizando movimientos asociados a animales. Se trata de personas que se identifican espiritualmente o psicológicamente con un animal no humano, sin afirmar que lo sean físicamente.
El fenómeno ha generado debates en plataformas digitales, donde algunos lo interpretan como una expresión de identidad y otros lo cuestionan o lo vinculan erróneamente con trastornos.
El concepto proviene del griego therion, que significa “bestia” o “animal salvaje”. Quienes se identifican como therians aseguran sentir una conexión profunda con un animal específico —como lobos, zorros o felinos— que forma parte de su identidad interna.
A diferencia de otras subculturas, los therians no sostienen que su cuerpo sea animal, sino que su experiencia es de carácter espiritual o psicológico. Algunos describen esta conexión como algo presente desde la infancia.
En redes sociales, la tendencia incluye el uso de máscaras artesanales, saltos conocidos como quadrobics (desplazarse apoyando manos y pies) y la creación de comunidades virtuales donde comparten experiencias.
La tendencia ha mostrado mayor presencia en países como Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y algunas zonas de América Latina, impulsada principalmente por plataformas como TikTok.
Especialistas advierten que, aunque en la mayoría de los casos se trata de una forma de exploración identitaria o expresión creativa, cualquier conducta que afecte el bienestar emocional o la vida cotidiana debe ser evaluada por profesionales.
El debate en torno a los therians continúa creciendo, mientras la comunidad insiste en que su identidad no representa un riesgo ni implica conductas peligrosas, sino una manera distinta de comprenderse a sí mismos.