
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos alertó este martes sobre la posible formación de la primera tormenta tropical de la temporada en el océano Atlántico, frente a las costas de Texas, un sistema que podría generar inundaciones repentinas y urbanas en amplias zonas del litoral estadounidense.
La entidad emitió una vigilancia de tormenta tropical desde Sargent, Texas, hasta Morgan City, Luisiana, al indicar que existe una alta probabilidad de que el sistema evolucione a ciclón tropical en un periodo de 24 a 36 horas. De confirmarse, se trataría del primer fenómeno con nombre de la temporada atlántica de 2026.
En su informe más reciente, el NHC detalló que el sistema, identificado como “Potencial Ciclón Tropical Uno”, se localizaba a unos 105 kilómetros al suroeste de Corpus Christi, Texas, con vientos máximos sostenidos de 45 kilómetros por hora. Los especialistas prevén que continúe fortaleciéndose mientras avanza por la costa noroeste del Golfo de México.
Las autoridades advirtieron que las lluvias asociadas al fenómeno podrían provocar inundaciones peligrosas e incluso potencialmente mortales en áreas de Texas, Luisiana, Misisipi, Alabama y el extremo occidental del Panhandle de Florida.
El organismo meteorológico indicó además que las precipitaciones podrían extenderse durante varios días, aumentando el riesgo de inundaciones en comunidades costeras, ríos y pequeños afluentes, especialmente hacia el fin de semana.
Junto a los impactos por lluvia, los expertos advierten posibles afectaciones al transporte, daños a infraestructuras y perturbaciones en actividades económicas en zonas vulnerables de la costa del Golfo.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) había previsto en mayo una temporada de huracanes relativamente moderada en el Atlántico, con hasta 14 tormentas con nombre y seis huracanes. Sin embargo, los especialistas recalcan que una menor cantidad de ciclones no reduce necesariamente el nivel de riesgo para las comunidades costeras.
Ante este escenario, meteorólogos y organismos de emergencia recomiendan a la población mantenerse atenta a los boletines oficiales y seguir las instrucciones de las autoridades locales en caso de alertas o evacuaciones.
La posible formación de este sistema marca el inicio de una etapa activa de vigilancia en la temporada ciclónica del Atlántico, en un contexto de fenómenos meteorológicos cada vez más intensos e impredecibles.