
El balance de víctimas por los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio aumentó a 2,595 fallecidos y 12,400 heridos, informó este jueves la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Durante una rueda de prensa, al cumplirse ocho días de la tragedia que afectó a Caracas y otros seis estados del norte del país, Rodríguez destacó que equipos de rescate procedentes de 33 naciones participan en las labores de búsqueda y asistencia.
Acompañada por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, la mandataria aseguró que un total de 6,462 personas han sido rescatadas desde que ocurrió el desastre. Asimismo, defendió la respuesta de su administración ante la emergencia.
"Inmediatamente se activó el Estado venezolano en su conjunto. Lo primero que hicimos a pocas horas de su ocurrencia fue emitir un decreto para atender esta situación de emergencia, se desplegó inmediatamente el sistema de protección civil, el sistema de defensa pública", afirmó Rodríguez.
La presidenta encargada rechazó las críticas sobre una supuesta demora en la reacción del Gobierno y sostuvo que las acciones comenzaron de manera inmediata, sin esperar varios días para intervenir.
Según datos de la ONU, unos 3,000 rescatistas internacionales permanecían desplegados en Venezuela hasta este jueves, mientras que el número de personas rescatadas con vida durante la última semana ascendía a 13.
El rescate más reciente fue el de Hernán Gil, un venezolano de 43 años que permaneció ocho días bajo los escombros de un edificio en la urbanización costera Playa del Mar. Su localización fue posible tras un operativo de más de 72 horas en el que participaron más de un centenar de rescatistas internacionales.
Rodríguez también reveló que, durante las primeras horas posteriores a los sismos, recibió llamadas de 72 jefes de Estado y de Gobierno, a quienes les manifestó que la prioridad era salvar vidas y recibir apoyo internacional.
Finalmente, agradeció la solidaridad expresada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el jefe del Gobierno de España, Pedro Sánchez; el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni; y el presidente de El Salvador, Nayib Bukele.