
Un grupo de 147 venezolanos deportados desde Estados Unidos quedó atrapado bajo los escombros del Hotel Santuario La Llanada, en el estado de La Guaira, luego del terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio.
Los migrantes habían llegado ese mismo día al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en Maiquetía, procedentes de Texas, en el llamado vuelo 164, como parte de un programa de repatriación coordinado entre autoridades estadounidenses y el Gobierno venezolano.
El grupo estaba compuesto por 120 hombres, 19 mujeres y siete niños. Tras su llegada, fueron trasladados por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) al hotel, utilizado para alojar temporalmente a deportados mientras se completaban protocolos de recepción, chequeos médicos, vacunación y trámites de identificación.
Horas después, la estructura colapsó por el impacto del terremoto.
Familiares de los deportados denunciaron que muchos permanecían encerrados en el hotel y que funcionarios del Sebin no les habrían permitido salir cuando comenzó el movimiento sísmico.
Según testimonios citados, algunos parientes recibieron llamadas de los migrantes tras aterrizar en Venezuela, pero perdieron contacto con ellos después del sismo.
Entre los sobrevivientes figura un venezolano de 28 años identificado como Joan, quien permaneció varias horas bajo los escombros y logró sobrevivir protegido por una litera y colchones que amortiguaron parte del peso de la estructura.
Hasta la publicación del reporte, el Gobierno venezolano no había difundido una lista oficial con los nombres de las víctimas, sobrevivientes o desaparecidos vinculados al vuelo 164.
Algunos sobrevivientes afirmaron que solo 12 personas habrían sido encontradas con vida, aunque esa cifra no cuenta con confirmación oficial.
El caso ha añadido una dimensión migratoria y política a la tragedia venezolana, debido a que los afectados habían sido deportados desde Estados Unidos en medio del endurecimiento de las políticas migratorias.
En clave:
Familiares de las víctimas han difundido fichas de búsqueda en redes sociales para intentar localizar a sus seres queridos en hospitales, refugios o entre los escombros del hotel, mientras reclaman información oficial sobre lo ocurrido.
La tragedia ocurre en medio de la emergencia nacional provocada por los sismos, que han dejado cientos de muertos, miles de heridos y una cifra aún incierta de desaparecidos.