
Durante el enfrentamiento entre los Los Ángeles Dodgers y los Cleveland Guardians, un momento en la pantalla gigante del estadio se robó la atención del público por su tono distendido.
El dominicano Teóscar Hernández encabezó una dinámica espontánea con sus compañeros, preguntándoles si conocían el significado de la frase “no entiendo” en español.
La iniciativa surgió como parte de una interacción ligera entre jugadores, donde varios integrantes del equipo intentaron repetir la expresión en español. Las dificultades en la pronunciación provocaron risas y generaron un ambiente relajado entre los peloteros.
La actividad siguió con más intentos por decir correctamente la frase, combinando aprendizaje básico del idioma con un momento de camaradería durante el juego. La escena reflejó la diversidad cultural dentro del equipo y cómo el humor puede unir al grupo incluso en medio de la competencia.