El fuerte temporal que afecta a Chile ha dejado al menos una persona fallecida, cerca de 3,500 damnificados y más de 63,000 personas aisladas, según el más reciente informe del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred).
Las mayores afectaciones se registran en las regiones de Atacama y Coquimbo, en el norte del país, donde las intensas lluvias han provocado inundaciones, derrumbes, caminos destruidos y comunidades incomunicadas. Las autoridades atribuyen la magnitud de los daños a las características desérticas de la zona, cuyos suelos tienen poca capacidad para absorber grandes volúmenes de agua.
Ante la emergencia, el Gobierno declaró zona de catástrofe en toda la región de Coquimbo y en la provincia de Huasco, en Atacama, con el propósito de agilizar la entrega de ayuda y reforzar el despliegue de los organismos de respuesta.
El fenómeno también ha dejado miles de personas sin servicio eléctrico, especialmente en la región de Valparaíso, mientras que varias localidades del norte enfrentan problemas de acceso a agua potable, lo que ha generado preocupación por una posible crisis sanitaria.
El sistema frontal, asociado al fenómeno de El Niño, comenzó el pasado jueves en la zona centro-sur y avanzó hacia el norte con lluvias intensas y vientos de hasta 160 kilómetros por hora. La Dirección Meteorológica de Chile calificó el evento como uno de los más importantes registrados en los últimos años por su intensidad y alcance, y advirtió que un nuevo sistema frontal ingresará en los próximos días desde la región del Maule hacia el sur del país.