
Comunitarios de Gonzalo, en Sabana Grande de Boyá, provincia Monte Plata, denunciaron la devastación de árboles en terrenos ubicados en la cuenca del río Boyá, una fuente acuífera de gran importancia para el abastecimiento de agua en la zona.
Según los denunciantes, personas que ocupan terrenos en el área han talado y quemado especies como palma real, mara, mangos, corazón de paloma, ojancho y otros árboles endémicos. También afirmaron que se ha removido la capa vegetal con equipos pesados, lo que aumenta la preocupación por el impacto ambiental en la cuenca.
Los residentes advirtieron que el río Boyá es una fuente vital para Sabana Grande de Boyá y otras comunidades, ya que sus aguas alimentan acueductos que suplen a miles de familias en distintos puntos de la provincia Monte Plata.
La denuncia recuerda que en el año 2020 políticos, dirigentes sociales y ambientalistas protestaron por una situación similar en esos mismos terrenos, tras señalar que se había producido un daño ambiental significativo. Los comunitarios temen que un nuevo proceso de devastación vuelva a repetirse si las autoridades no intervienen a tiempo.
De acuerdo con una nota de prensa citada por los denunciantes, en ese mismo terreno se habría colocado una puerta en 2020 para impedir el acceso al río, en presunta violación a la Ley 64-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales. También señalaron que en ese momento se habría impedido el paso con presencia de miembros del Ejército Dominicano.
Los comunitarios atribuyen la actual devastación a varias personas de Gonzalo y Los Limones, quienes supuestamente se habrían distribuido porciones de terreno de seis y ocho tareas, alegadamente con respaldo o permisividad de algunas autoridades.
Ante la situación, hicieron un llamado urgente al Ministerio de Medio Ambiente para que intervenga, detenga la tala y quema de árboles, y proteja la cuenca del río Boyá, al considerar que se trata de un recurso natural esencial para la vida, la producción y el suministro de agua en la región.
Los denunciantes insistieron en que la destrucción de esta zona representa una amenaza directa para el equilibrio ambiental y para las familias que dependen del río como principal fuente de abastecimiento.