Las autoridades de Taiwán cancelaron más de 900 vuelos entre este viernes y el sábado debido a la llegada del tifón Bavi, un fenómeno meteorológico que también provocó la suspensión de más de un centenar de viajes marítimos entre la isla y sus archipiélagos periféricos.
El aeropuerto internacional de Taoyuan, principal terminal aérea de Taiwán, informó que este viernes serían suspendidos 153 vuelos, entre ellos 140 de pasajeros y 13 de carga, mientras que para el sábado se prevé la cancelación de alrededor de 760 operaciones, cuando el tifón alcance mayor intensidad sobre el territorio.
El presidente interino de la compañía aeroportuaria, Chen Yen-po, indicó que las aerolíneas retomarán gradualmente sus operaciones a partir de la madrugada del 12 de julio, dependiendo de las condiciones meteorológicas. Además, aseguró que fueron completadas las inspecciones preventivas y reforzadas las medidas de seguridad en las instalaciones.
La Oficina de Puertos y Navegación del Ministerio de Transporte también reportó la suspensión de 114 viajes de ferry correspondientes a 14 rutas marítimas, incluidas conexiones con archipiélagos cercanos y China.
Según la Agencia Meteorológica Central de Taiwán, Bavi se ubicaba a cientos de kilómetros al este del extremo sur de la isla y avanzaba hacia el noroeste con vientos sostenidos de 162 kilómetros por hora y ráfagas cercanas a los 200 kilómetros por hora.
Ante el avance del fenómeno, las autoridades emitieron alertas marítimas y terrestres para varias regiones, incluida Taipéi, donde fueron suspendidas las actividades escolares, laborales y financieras este viernes.
Los pronósticos meteorológicos indican que Bavi afectará zonas del archipiélago japonés de las Yaeyama y el noreste de Taiwán antes de continuar su trayectoria hacia la costa suroriental de China.
Los tifones son frecuentes durante los meses de verano y otoño en esta región del Pacífico, donde pueden provocar interrupciones en el transporte, daños materiales y afectaciones a la actividad económica.