
El Tribunal Supremo de Estados Unidos restableció este lunes la condena contra el puertorriqueño Pedro Hernández, declarado culpable por el secuestro y asesinato del niño Etan Patz, un caso ocurrido en 1979 que marcó profundamente a la sociedad estadounidense, informó EFE.
La decisión fue adoptada con seis votos a favor y tres en contra. Con este fallo, los jueces del alto tribunal dejaron sin efecto la decisión emitida en 2025 por el Segundo Circuito de Apelaciones, que había anulado el veredicto de culpabilidad contra Hernández.
De acuerdo con la decisión, el tribunal de apelaciones se “extralimitó” al revocar la condena impuesta en 2017, luego de que un jurado encontrara culpable a Hernández por la desaparición y muerte del menor.
La controversia legal giraba en torno a las instrucciones ofrecidas al jurado durante el juicio, especialmente sobre la confesión que Hernández hizo a la Policía. La corte de apelaciones había considerado que el juez del caso incurrió en un error al responder preguntas del jurado relacionadas con esa admisión.
Hernández fue arrestado en 2012, más de tres décadas después de la desaparición de Patz, luego de confesar que había asfixiado al niño. Según los reportes del caso, el menor desapareció cuando caminaba solo desde su vivienda en el sector SoHo, en Nueva York, hacia la parada de su autobús escolar.
Para la época de los hechos, Hernández tenía 18 años y trabajaba en una tienda. Las autoridades sostuvieron que habría atraído al menor hasta un sótano con una botella de refresco.
El abogado de Hernández, Harvey Fishbein, cuestionó el fallo del Supremo y aseguró que quedó “terriblemente decepcionado” con la decisión. Además, insistió en que su defendido es inocente.
“Creemos firmemente que un hombre inocente está en la cárcel por un delito que no cometió”, expresó el jurista en un comunicado.
En cambio, el fiscal de Manhattan, Alvin Bragg, respaldó la decisión del Tribunal Supremo y defendió la validez de la condena. Bragg afirmó que el caso de Etan Patz, cuyo cuerpo nunca ha sido encontrado, cambió a toda una generación de neoyorquinos.
La desaparición del niño tuvo un fuerte impacto nacional. Patz fue uno de los primeros menores desaparecidos cuya imagen apareció en cartones de leche en Estados Unidos, convirtiéndose en un símbolo de las campañas de búsqueda de niños desaparecidos.
En 1983, el entonces presidente Ronald Reagan declaró el 25 de mayo como el Día Nacional de los Niños Desaparecidos, fecha vinculada al caso de Etan Patz.
Hernández, actualmente de 64 años, cumple una condena de 25 años a cadena perpetua.