
Santo Domingo, RD.– El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Henry Molina, designó mediante auto al magistrado Francisco Jerez Mena para estudiar la recusación presentada contra la jueza de instrucción especial Isis Muñiz, quien conoce la medida de coerción contra un fiscal acusado de recibir un soborno de 10 mil dólares.
Jerez Mena, quien preside la Segunda Sala Penal de la Suprema Corte, tendrá la responsabilidad de analizar el incidente y presentar una recomendación técnica al Pleno del alto tribunal, órgano que decidirá si la magistrada Muñiz continúa al frente del proceso.
Defensa cuestiona imparcialidad de la jueza
La recusación fue interpuesta por los abogados Alberto Delgado y Valentín Medrano, quienes sostienen que la magistrada ha comprometido su imparcialidad al haber autorizado previamente diligencias investigativas clave.
Según explicaron, la jueza participó en la denominada “entrega vigilada” del dinero, teniendo contacto con pruebas y evidencias del caso.
“Ella participó cuando se hizo la entrega controlada. Tuvo contacto con el dinero, con videos y con pruebas a las que nosotros ni siquiera hemos tenido acceso”, argumentaron.
Proceso en manos de la Suprema Corte
Aunque la magistrada Muñiz rechazó la recusación y decidió no inhibirse, el procedimiento establece que el expediente debe ser elevado a la Suprema Corte de Justicia.
El Ministerio Público ha solicitado un año de prisión preventiva contra Valdez Alcántara, alegando la gravedad de los hechos y el riesgo de que pueda obstaculizar la investigación.
Una vez Jerez Mena entregue su recomendación, el Pleno de la Suprema decidirá si la magistrada continúa o no al frente del proceso.