El Gobierno chileno informó este jueves que aumentó a 21 el número de víctimas mortales a causa de los incendios forestales que desde el sábado afectan a las regiones de Ñuble y Biobío, zonas que permanecen bajo alerta roja debido a la magnitud de la emergencia.
El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, detalló que los siniestros han dejado más de 20,000 personas damnificadas, 817 viviendas destruidas y más de 40,000 hectáreas calcinadas en ambas regiones, ubicadas entre 400 y 500 kilómetros al sur de Santiago.
El funcionario advirtió que la cifra de fallecidos podría aumentar, ya que existen áreas donde aún se realizan labores de remoción de escombros.
Elizalde indicó que equipos de emergencia, junto a la Policía y el Servicio Médico Legal (SML), continúan recorriendo las zonas afectadas para localizar posibles víctimas y apoyar los trabajos de identificación. En paralelo, las autoridades mantienen operativos de control del fuego y asistencia humanitaria para las comunidades impactadas.
Tanto el presidente Gabriel Boric como el mandatario electo José Antonio Kast, quien asumirá el cargo el próximo 11 de marzo, se desplazaron el miércoles a las zonas afectadas para brindar apoyo a los damnificados.
Ambos coincidieron en que el actual Gobierno debe concentrarse en la atención de la emergencia, mientras que la próxima administración tendrá a su cargo el proceso de reconstrucción.
En lo que va de la temporada 2025-2026, iniciada en septiembre, se han quemado más de 62,800 hectáreas, lo que representa un aumento superior al 200 % en comparación con el período anterior, cuando se registraron 19,252 hectáreas afectadas.