
El general retirado José Miguel Soto Jiménez aseguró que, de todos los presidentes dominicanos, Hipólito Mejía fue quien mostró mayor solidaridad con el entonces mandatario venezolano Hugo Chávez, especialmente durante momentos críticos de su gestión.
Durante una entrevista en El Rumbo de la Mañana el exsecretario de las Fuerzas Armadas durante la gestión presidencial de Mejía indicó que, desde los primeros contactos oficiales, existía una percepción diferenciada sobre Chávez en círculos políticos y militares.
Refiriéndose a una visita realizada a Venezuela, Soto Jiménez relató: “Cuando llegamos, yo hablé con los que estaban con Chávez y los otros que estaban activos. Entonces, mira lo que me dijo (uno de los asistentes del presidente venezolano): ‘Comandante, este hombre, hablando del presidente de Mejía, se puede llevar bien temperamentalmente con Chávez’”, expresó, al comparar esa relación con la de otros actores internacionales.
Mejía fue más cercano y solidario con Chávez que el expresidente Leonel Fernández, particularmente tras el segundo intento de golpe de Estado en Venezuela, de acuerdo a los datos ofrecidos por el también historiador dominicano. En ese mismo tenor puntualizó que Fernández era visto por la gestión de Chávez como un "American Boy".
“Yo creo que el presidente Mejía, por ejemplo, doy fe, fue más solidario con Chávez que el presidente Fernández. ¿Tú sabes por qué? Porque vino el segundo golpe”, afirmó, al destacar el respaldo brindado en un momento de inestabilidad política para el líder venezolano.
Recordó además una visita de Chávez al país, en la que sostuvo un encuentro prolongado con el entonces presidente dominicano, en la que él mismo también sostuvo encuentro con el mandatario de la nación suramericana, en una relación, que dijo, se dio sin “truco de cámara” ni intereses ocultos, sino como un gesto de solidaridad personal y política.
Soto Jiménez indicó que, en sus conversaciones con Hipólito Mejía, le expresó su valoración temprana sobre Chávez. “El presidente Mejía me preguntó: ‘Soto, dime del hombre’. Y yo le dije: ‘Presidente, ahí no hay nada que buscar’, porque ese señor es comunista”, relató, aunque aclaró que “los dos o tres primeros años de Chávez fueron buenos, fueron democráticos”, antes de que su proyecto político tomara otro rumbo.
Finalmente, el general retirado subrayó que la cercanía entre Mejía y Chávez fue real y conocida. “Eran amigos, ¿cuál es el problema? ¿Eso qué tiene de malo?”, cuestionó, al defender que esa relación formó parte de una etapa en la que el liderazgo venezolano aún no mostraba las características que luego lo definirían en el escenario regional.