
Los recientes bombardeos coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán, seguidos por la respuesta militar iraní, han dejado víctimas civiles y han reavivado un intenso debate sobre su legalidad bajo el derecho internacional.
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, pidió a todas las partes respetar las normas internacionales y evitar una escalada mayor del conflicto.
Las partes implicadas sostienen que sus acciones están justificadas.
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que Irán estaba desarrollando capacidades nucleares que podrían amenazar a aliados de Washington e incluso alcanzar territorio estadounidense. Desde el gobierno de EE.UU., el secretario de Estado Marco Rubio defendió la operación señalando que se trató de un ataque preventivo ante la expectativa de una acción militar israelí.
Por su parte, el presidente israelí Isaac Herzog aseguró que los presuntos avances iraníes hacia la fabricación de una bomba nuclear justificaban la ofensiva.
Irán, en cambio, sostiene que sus ataques contra Israel y contra países de Oriente Medio que albergan bases militares estadounidenses forman parte de su derecho a la legítima defensa.
Las consecuencias humanas del conflicto continúan aumentando.

Tras los horrores de la Segunda Guerra Mundial, la comunidad internacional estableció reglas estrictas para limitar el uso de la fuerza entre Estados. Estas normas están recogidas principalmente en la Organización de las Naciones Unidas y su carta fundacional.
Dos artículos son clave:
El punto central del debate es si Irán representaba realmente una amenaza inmediata.
Varios especialistas en derecho internacional consideran que las condiciones legales para justificar el ataque inicial podrían no haberse cumplido.
La académica Susan Breau, experta del Instituto de Estudios Legales Avanzados del Reino Unido, sostiene que la legítima defensa requiere pruebas claras de un ataque inminente, evidencias que —según afirma— no han sido presentadas públicamente.
Una opinión similar expresó el jurista Geoffrey Nice, conocido por haber liderado la acusación contra Slobodan Milošević en un tribunal internacional. Según Nice, existe una posibilidad considerable de que el inicio del conflicto no cumpla con los requisitos legales internacionales.

El concepto de inminencia es uno de los puntos más discutidos en el derecho internacional.
El académico de Universidad de Cambridge Marc Weller explica que tradicionalmente se considera inminente un ataque cuando está a punto de ocurrir y no hay otra forma de detenerlo.
Sin embargo, algunos gobiernos sostienen que la defensa preventiva puede justificarse incluso antes de ese momento si existen pruebas creíbles de que el ataque ocurrirá pronto.
En este contexto, el director del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, señaló recientemente que Irán mantiene un amplio programa nuclear, aunque afirmó que no ha visto pruebas de un plan estructurado para fabricar armas nucleares.
La reacción militar de Irán también ha sido cuestionada por expertos.
Algunos analistas consideran que los ataques iraníes podrían violar el derecho internacional si se demuestra que fueron indiscriminados o desproporcionados. Entre los ejemplos mencionados está el impacto de un misil en el Fairmont Dubai, un objetivo considerado civil.
Según especialistas, incluso cuando un país invoca la legítima defensa, sus acciones deben cumplir con dos principios fundamentales: necesidad y proporcionalidad.
Varios analistas advierten que la falta de consecuencias claras ante el uso cuestionado de la fuerza podría debilitar el sistema jurídico internacional establecido después de la Segunda Guerra Mundial.
Algunos expertos temen que otros países puedan utilizar argumentos similares para justificar intervenciones militares en disputas territoriales o estratégicas.
Si las grandes potencias ignoran repetidamente las reglas internacionales, advierten, el orden global podría deteriorarse y dar paso a un escenario dominado por la ley del más fuerte.
Con información de BBC