Sobrevive gracias a un riñón de cerdo: el histórico trasplante que lo mantuvo vivo 271 días
Andrews, con enfermedad renal grave por diabetes, recibió un riñón porcino en 2025. A pesar de complicaciones, sobrevivió 271 días y fue trasplantado exitosamente con un riñón humano en 2026.
Un hombre de 67 años, residente en New Hampshire (EE. UU.), se convirtió en el primer paciente del mundo en recibir un trasplante de riñón de cerdo modificado genéticamente, lo que le permitió sobrevivir durante 271 días antes de recibir un trasplante de riñón humano.
Tim Andrews padecía de enfermedad renal grave debido a la diabetes, lo que le obligó a someterse a sesiones de hemodiálisis tres veces a la semana. Tras años de tratamiento, sus condiciones de salud empeoraron, perdiendo movilidad, sufriendo debilidad y un infarto.
“Sabía que iba a morir”, expresó. Buscando alternativas, Andrews se inspiró en el caso de Richard Slayman, un paciente que en 2024 había recibido un riñón de cerdo modificado, pero que falleció tras dos meses debido a un infarto.
El trasplante de riñón porcino
En enero de 2025, Andrews se sometió a un trasplante histórico. En un procedimiento de tres horas, le extirparon los riñones enfermos y le trasplantaron un riñón de cerdo. Durante una semana estuvo hospitalizado, y recibió un régimen estricto de 51 medicamentos para prevenir el rechazo del órgano.
Aunque inicialmente el trasplante funcionó bien, Andrews comenzó a experimentar complicaciones como fiebre y náuseas, síntomas que indicaban rechazo del riñón. Sin embargo, el órgano porcino funcionó durante 271 días, superando los períodos anteriores de supervivencia en este tipo de trasplantes.
Transplante humano y recuperación
En enero de 2026, Andrews recibió la noticia de un donante compatible y, finalmente, se sometió a un trasplante de riñón humano, que fue exitoso. Tras la cirugía, fue dado de alta en pocos días y continúa con su recuperación, utilizando medicamentos inmunosupresores y controlando sus niveles de azúcar debido a los efectos secundarios de los fármacos.
Andrews ve los trasplantes de órganos de animales como una solución temporal viable para pacientes que esperan años por un riñón humano, abriendo nuevas posibilidades en el campo de la medicina de trasplantes.