En estos días estuve analizando con ustedes el problema del
alcantarillado en el gran Santo Domingo, su poca cobertura, la
obsolescencia de la parte construida y la necesidad de no sólo
poner tuberías, sino también de utilizar sistemas como la ciudad
esponja para ayudar a evitar inundaciones con el manejo verde de
las lluvias. Ese mismo día hablamos de que la construcción del
alcantarillado nos llevará décadas, mientras vienen con más
frecuencia fenómenos meteorológicos que afectan la economía y la
vida de todos los habitantes de la isla.
Por eso resulta tan vital el que nuestro país está concretizando un
Sistema Nacional de Alertas diseñado para enviar mensajes de
emergencia inmediatos, masivos y geolocalizados a los teléfonos
celulares en caso de huracanes, terremotos u otras amenazas.
Este proyecto impulsado por el Sistema Nacional 9-1-1, en
coordinación con el Instituto Dominicano de las
Telecomunicaciones (INDOTEL), la Policía Nacional y el Centro
de Operaciones de Emergencias (COE) realizo el pasado
septiembre sus primeras pruebas técnicas que fueron exitosas.
Esperamos que este Sistema Nacional de Alertas entre pronto
en funcionamiento y que algún día tengamos como Japón mapas
de cada municipio que muestran niveles probables de
inundación calle por calle y que envían alertas automáticas a
los teléfonos móviles con instrucciones específicas según la
ubicación del ciudadano ayudándonos a evitar las congestiones y
caos que nos traen intensos fenómenos de la naturaleza como el
que padecimos ayer.