
El Senado de la República aprobó este viernes, en segunda lectura y con el respaldo de 23 legisladores, el proyecto de modificación a la Ley Orgánica de la Policía Nacional.
Tras esta aprobación, la propuesta será enviada a la Cámara de Diputados para continuar con el proceso legislativo correspondiente. De recibir el visto bueno en esa instancia, pasaría al Poder Ejecutivo para su promulgación y posterior aplicación.
La iniciativa se enmarca en el plan de reforma y modernización de la Policía Nacional, con la finalidad de fortalecer la estructura institucional, mejorar los sistemas de supervisión y actualizar los mecanismos de gestión y control dentro del cuerpo policial.
Entre los aspectos principales del proyecto se incluyen mayores requisitos para ocupar los cargos de dirección de la institución y la creación de un régimen disciplinario más estricto, con nuevas clasificaciones de faltas y sanciones más severas para los agentes que incurran en irregularidades.
La propuesta establece que el director general de la Policía Nacional, los subdirectores generales, el inspector general y el director de Asuntos Internos deberán ser generales activos, contar con estudios de maestría y cumplir con las competencias profesionales requeridas para esas posiciones.
Además, plantea una reorganización del sistema disciplinario mediante la separación de las labores de investigación y decisión de sanciones, con el objetivo de garantizar mayor transparencia e imparcialidad en los procesos internos.
El proyecto amplía la lista de faltas consideradas muy graves, incorporando acciones como corrupción, abuso de autoridad, tortura, discriminación, acoso sexual o laboral, alteración de evidencias, vínculos con actividades del narcotráfico, uso irregular de recursos públicos y herramientas institucionales, maltrato animal y participación política durante el ejercicio de funciones.
En cuanto a las sanciones, establece la destitución para determinadas faltas muy graves de primer grado y suspensión sin salario de 61 a 120 días para las consideradas muy graves de segundo grado. Para infracciones graves y leves contempla descuentos salariales y otras medidas disciplinarias según la naturaleza de cada caso.
Asimismo, la reforma incorpora garantías relacionadas con el debido proceso, al regular aspectos como notificaciones, apelaciones, plazos, audiencias, suspensión provisional y derecho a la defensa de los miembros de la institución.
Con estos cambios, la iniciativa busca fortalecer la profesionalización policial, mejorar los controles internos y establecer un sistema de consecuencias más estricto frente a faltas disciplinarias y actos de corrupción.