
El Senado de la República aprobó, en sesión extraordinaria, la reforma a la Ley 590-16 Orgánica de la Policía Nacional, acogiendo algunas modificaciones, a solicitud del presidente de la Comisión Especial que tuvo a su cargo el estudio del proyecto, el senador por la provincia Duarte, Franklin Romero.
Estos cambios procuran modernizar institucionalmente a la Policía Nacional, mediante la profesionalización de la carrera policial con miras a generar mayor confianza ciudadana y optimizar la seguridad pública.
Estas reformas establecen que los miembros de la policía no usarán la misma fuerza para todas las situaciones, sino que debe haber una clasificación taxativa de armas menos letales, que posee control estricto reglamentado y clasificado, evitando el uso arbitrario de armas por parte de los agentes, permitiendo un mayor control sobre su actuación en servicio activo.
La pieza legislativa, propuesta por el Poder Ejecutivo, agrega beneficios adicionales para los ciudadanos y establece reglas para garantizar el respeto y la integridad de las personas.
Este registro permite detectar armas, explosivos o sustancias prohibidas antes de que causen un daño, garantizando un entorno más seguro para todos, incluyendo la seguridad en eventos públicos, facilitando que las personas puedan asistir a actividades masivas con la tranquilidad de que se ha verificado la seguridad de los asistentes.
También, procura modernizar institucionalmente a la Policía Nacional, mediante la profesionalización de la carrera policial con miras a generar mayor confianza ciudadana y optimizar la seguridad pública.
El dispositivo policial indica que el personal de carrera podrá hacer uso de algunas técnicas previstas en la ley, para prevenir o restablecer el orden público en el ejercicio de su misión policial.
A partir de ahora, el dispositivo pasa a la Cámara de Diputados para su discusión y conocimiento.