
Una segunda empresa manifestó formalmente su preocupación por los plazos establecidos en la licitación de la Autopista del Ámbar, solicitando a la entidad estatal RD Vial una ampliación del tiempo para la presentación de ofertas, así como la liberación de estudios técnicos previos que permitan garantizar una competencia equitativa entre los proponentes.
La solicitud fue realizada por la firma de ingenieros PyT Infraestructura, a través de su gerente general, Amín Ricardo García Acuña, quien explicó que el proceso actual exige que los oferentes presenten un diseño completo de la vía sin que la entidad contratante haya definido previamente la denominada línea cero, lo que obliga a realizar múltiples actividades técnicas previas para determinar el eje óptimo del trazado vial.
García Acuña señaló que, para desarrollar un anteproyecto que permita estimar un presupuesto de construcción confiable, el estándar de la industria exige una inversión mínima de entre dos y tres millones de dólares, lo cual representa un riesgo significativo si no se establecen reglas claras sobre la propiedad intelectual de los diseños presentados.
Recordó que, durante el proceso de Alianza Público-Privada (APP), se elaboró un diseño completo para esta vía, el cual no fue adjudicado por razones vinculadas a la estructuración financiera. En ese sentido, sugirió que, si el Ministerio de Obras Públicas, RD Vial u otra entidad del Estado posee dicho estudio, este sea liberado para que todas las propuestas puedan ser comparables desde el punto de vista técnico.
Asimismo, indicó que en proyectos de obra pública es práctica común que el cliente suministre un diseño base y, de considerarlo pertinente, solicite propuestas alternativas. En caso de que el diseño existente no haya sido pagado por el Estado, propuso que el costo sea incluido en la oferta del adjudicatario, siempre que RD Vial publique el listado de cantidades y las especificaciones técnicas correspondientes.
García Acuña advirtió que, si las autoridades consideran que el diseño de la APP no es satisfactorio, debe establecerse expresamente en los pliegos que dicho trazado no será elegible, evitando así ventajas competitivas indebidas para algunos proponentes.
Finalmente, reiteró la necesidad de ampliar el plazo de presentación de ofertas en al menos 90 días, argumentando que los trabajos de campo, estudios de laboratorio y sobrevuelos requeridos para una ingeniería de alto nivel no pueden realizarse en un período menor.