
Hoy compartimos una reflexión necesaria del Arquitecto Marcos
Barinas Uribe, referente del urbanismo en nuestro país.
Barinas advierte la paradoja de que la geomorfología de la ciudad es
ideal. La ciudad se compone de terrazas que bajan al mar y un suelo
poroso que facilita la percolación. El problema es que hemos anulado
nuestra 'esponja natural' con asfalto.
Nos venden que el drenaje es 'demasiado costoso' y lo es. Sin
embargo, lo que no se presupuesta es el costo anual en daños a la
propiedad, salud y productividad.
El arquitecto es enfático: no podemos seguir posponiendo planes que
datan de 1969, el costo de no hacerlos ya se mide en pérdidas
materiales y vidas.
El ciclo político de 4 años es el peor enemigo del drenaje. Un plan
serio toma entre 10 y 20 años. Y mientras tanto cada torre aprobada
sin gestión de infiltración condena a la esquina de abajo a ser una
piscina.
Finalmente, Marcos Barinas Uribe propone que frente a la práctica de
tratar de resolver con "ingeniería