El cáncer de colon, conocido también como cáncer colorrectal, figura entre las enfermedades oncológicas más frecuentes a nivel mundial y puede generar complicaciones severas e incluso la muerte, especialmente cuando es detectado en fases avanzadas.
En República Dominicana, este tipo de cáncer ocupa el tercer lugar en incidencia, solo por detrás del cáncer de próstata y el de mama, afectando de manera similar tanto a hombres como a mujeres. A nivel global, durante 2022 se registraron cerca de 1.9 millones de nuevos diagnósticos y más de 900 mil fallecimientos, lo que lo convierte en la segunda causa de muerte por cáncer en el mundo.
El riesgo de desarrollar esta enfermedad aumenta con la edad, siendo más común en personas mayores de 50 años. Sin embargo, especialistas han advertido un incremento en casos entre adultos jóvenes en los últimos años, lo que ha generado preocupación en la comunidad médica.
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Colon y Recto, que se conmemora cada 31 de marzo, el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, hizo un llamado a reforzar la prevención, destacando que se trata de una enfermedad que suele desarrollarse sin presentar síntomas evidentes en sus primeras etapas. “Es una enfermedad que muchas veces avanza en silencio”, advirtió.
El funcionario explicó que la prevención comienza con hábitos saludables, como llevar una alimentación balanceada rica en frutas, vegetales y fibra, realizar actividad física de manera regular, mantener un peso adecuado y evitar el consumo de alcohol y tabaco. Estas acciones contribuyen significativamente a reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Asimismo, recomendó iniciar chequeos médicos rutinarios a partir de los 45 años en personas sin factores de riesgo, aunque aquellos con antecedentes familiares o condiciones intestinales deben evaluarse desde edades más tempranas. Entre los métodos de diagnóstico se incluyen estudios de imágenes, colonoscopías, biopsias y pruebas moleculares que permiten identificar el tipo de tumor y definir el tratamiento más adecuado.
Uno de los principales retos del cáncer colorrectal es que en sus etapas iniciales suele no presentar síntomas o estos son leves. No obstante, se debe prestar atención a señales como cambios en los hábitos intestinales (diarrea o estreñimiento), presencia de sangre en las heces, dolor o inflamación abdominal persistente, pérdida de peso sin causa aparente, fatiga constante o anemia.
El Ministerio de Salud Pública ha puesto en marcha programas orientados a la prevención y control del cáncer, incluyendo campañas educativas, guías clínicas para el diagnóstico y tratamiento, así como apoyo en el acceso a medicamentos. Las autoridades insisten en que la detección temprana y la educación son fundamentales para reducir la mortalidad, especialmente en una enfermedad que puede avanzar de manera silenciosa si no se identifica a tiempo.