
La cantante Sabrina Carpenter destacó en el festival Coachella 2026 con una presentación marcada por una propuesta visual inspirada en el cine clásico de Hollywood.
Durante su debut como artista principal, la intérprete desarrolló un concepto escénico denominado “Sabrinawood”, en el que combinó música, narrativa y cambios de vestuario para construir una historia dentro del espectáculo.
El show inició con una escena ambientada como un autocine, donde la artista apareció descendiendo de un vehículo antiguo antes de interpretar sus canciones.
A lo largo de la presentación, alternó temas nuevos y éxitos anteriores, acompañados de una puesta en escena que simulaba un set cinematográfico.
El vestuario, diseñado por Dior, incluyó múltiples cambios con referencias a distintas épocas y estilos. Entre ellos, un vestido de lentejuelas rojas inspirado en los años 60, conjuntos de encaje con elementos teatrales y piezas con flecos y cristales que aportaron dinamismo al espectáculo.
También incorporó atuendos con influencias del cabaret y la estética disco, así como un look más casual con una camiseta alusiva al concepto del show.
Cada cambio de vestuario formó parte de la narrativa del espectáculo, reforzando la identidad visual de la artista y su enfoque escénico.
La presentación combinó elementos de moda, música y producción visual para crear una experiencia centrada en el entretenimiento y la estética.



