
El Kremlin aseguró que seguirá brindando asistencia a Cuba luego de que el petrolero Anatoli Kolodkin arribara este lunes a la isla con 100,000 toneladas de crudo, equivalentes a más de 700,000 barriles.
«Por supuesto, Rusia considera su deber no mantenerse al margen y ofrecer la ayuda necesaria a nuestros amigos cubanos», afirmó Dmitri Peskov, portavoz del presidente ruso, durante su rueda de prensa telefónica. Añadió que «la desesperada situación en la que ahora se encuentran los cubanos no puede, por supuesto, dejarnos indiferentes, así que seguiremos trabajando en este asunto».
Peskov destacó la importancia del arribo del Anatoli Kolodkin, el primer cargamento de petróleo que llega a Cuba en los últimos tres meses. Según el Ministerio de Transportes de Rusia, la nave permanece en espera de descarga en el puerto de Matanzas, a unos 100 kilómetros de La Habana, luego de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, autorizara la llegada del suministro.
El portavoz ruso señaló que la autorización estadounidense había sido coordinada previamente durante contactos con representantes de la Casa Blanca. Además, se informó que Moscú envió un segundo petrolero, el Sea Horse, con alrededor de 27,000 toneladas de combustible, tras haber suministrado 100,000 toneladas de crudo en febrero de 2025.
El envío busca aliviar la crisis energética que atraviesa Cuba, afectada por prolongados apagones y limitaciones en la actividad económica, producto del bloqueo impuesto por Washington. Estados Unidos había levantado temporalmente, por un mes, sanciones sobre el tránsito de petróleo autorizado antes del 12 de marzo, y Trump aseguró que no tenía «ningún problema» con que Cuba recibiera crudo ruso, señalando: «¡Tienen que sobrevivir!».
La prolongada escasez de energía ha llevado a que las autoridades cubanas dependan de envíos como el del Anatoli Kolodkin, mientras el Kremlin mantiene su compromiso de asistencia humanitaria frente a la crisis que enfrenta la isla.