El Kremlin negó este lunes los reportes sobre supuestas negociaciones con Estados Unidos en las que se afirmaba que Rusia dejaría de compartir información de inteligencia con Irán sobre la ubicación de tropas estadounidenses, a cambio de que Washington suspendiera la entrega de datos similares a Ucrania.
"Hemos visto esta información y podemos afirmar categóricamente que es completamente falsa", declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, durante su rueda de prensa telefónica diaria, desmintiendo de manera tajante los rumores que habían circulado en medios internacionales.
La controversia comenzó después de que el portal Politico informara que el enviado presidencial ruso para asuntos económicos, Kiril Dmítriev, supuestamente habría planteado esta propuesta al enviado presidencial estadounidense, Steve Witkoff, durante una reunión en Miami. Según la información original, Rusia habría ofrecido detener el suministro de inteligencia sobre la ubicación de tropas estadounidenses en Oriente Medio, a cambio de que Estados Unidos cesara el intercambio de datos relacionados con Rusia hacia Ucrania.
La supuesta propuesta habría sido rechazada de inmediato por Washington, y el propio Dmítriev utilizó la red social X, bloqueada en Rusia, para negar la veracidad de la noticia, calificándola de falsa.
Este episodio se produce en un contexto de rumores que circulaban desde principios de marzo, sugiriendo que Rusia compartía información de inteligencia sobre tropas estadounidenses con Irán, lo que presuntamente permitiría a Teherán realizar ataques más precisos contra objetivos militares estadounidenses. Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia a los rumores y se mostró escéptico ante las preguntas de los periodistas, incluso con cierto tono de burla.
Posteriormente, Steve Witkoff aseguró ante la prensa que la parte rusa le había confirmado que no existía ningún intercambio de información con Irán de la magnitud que se había señalado, reafirmando la posición de Moscú de que tales reportes carecen de fundamento.
Este desmentido se produce en un momento de alta tensión geopolítica, donde la precisión de la información de inteligencia y la transparencia entre Estados Unidos, Rusia e Irán se encuentra bajo un intenso escrutinio internacional.