Rusia condenó este sábado el ataque atribuido a Estados Unidos e Israel en las inmediaciones de la central nuclear de Central nuclear de Bushehr, en Irán, donde laboraban al menos 200 ciudadanos rusos. El bombardeo dejó al menos una persona fallecida.
La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajárova, calificó el hecho como un “crimen atroz”, además de considerarlo una acción “ilegal e irresponsable” que afecta la reputación internacional de los países involucrados.
En medio de la situación, el director general de Rosatom, Alexei Likachev, confirmó el inicio de la evacuación de los 200 empleados rusos que trabajan en la planta, ante la imposibilidad de garantizar su seguridad.
El ataque ocurrió alrededor de las 8:30 de la mañana, hora local, cuando un proyectil impactó cerca de una de las cercas de seguridad de la planta. Las autoridades iraníes informaron que no se han detectado fugas radiactivas, aunque advirtieron que cualquier daño mayor podría provocar un accidente nuclear de gran magnitud.