Rusia acusa a Estados Unidos de ser responsable de la mayoría de ciberataques contra su país

La agencia estatal rusa de telecomunicaciones, Roskomnadzor, encargada de supervisar y controlar el flujo de información en internet dentro del país, informó este lunes que Estados Unidos es la principal fuente de ciberataques dirigidos a Rusia. La institución destacó que, durante el monitoreo realizado entre el 16 y el 22 de marzo de 2026, se evidenció un aumento significativo de intentos de intrusión provenientes de territorio estadounidense.

Según los datos recopilados, aproximadamente el 37,6 % de todos los ataques dirigidos a infraestructuras digitales rusas se originaron en Estados Unidos. Le siguen Alemania, con un 15,2 %, y el Reino Unido, con 11,1 %, como los países con mayor incidencia en este tipo de operaciones, de acuerdo con la información divulgada por la agencia estatal TASS.

Los objetivos de los ciberataques fueron variados e incluyeron empresas de telecomunicaciones, proveedores de alojamiento web, instituciones estatales, compañías desarrolladoras de software y el sector financiero. Los especialistas de Roskomnadzor indicaron que estos ataques no solo buscaban vulnerar sistemas, sino también generar interrupciones en la operación normal de servicios estratégicos.

Los analistas de la agencia rusa también señalaron una relación directa entre la cobertura mediática de ciertos eventos, como el bloqueo de la aplicación de mensajería Telegram en Rusia, y la intensidad de los ataques. Según Roskomnadzor, la información sobre estas medidas provocó un aumento en la actividad cibernética dirigida al país, lo que refleja un vínculo entre la actualidad informativa y las amenazas digitales.

Como resultado, la carga de trabajo de Roskomnadzor se multiplicó por diez, poniendo a prueba la capacidad de la agencia para gestionar incidentes y proteger la infraestructura digital nacional frente a los ataques de alta intensidad. Los especialistas subrayaron que estas operaciones demandan recursos técnicos y humanos adicionales para garantizar la estabilidad de los sistemas críticos.

Las autoridades rusas han advertido que seguirán monitorizando de manera constante el tráfico cibernético y reforzando las defensas de los sistemas estratégicos del país, mientras estudian medidas de prevención para reducir la vulnerabilidad ante futuros ataques internacionales, especialmente aquellos atribuidos a Estados Unidos y otras naciones señaladas como principales fuentes de amenazas.